Mostrando entradas con la etiqueta arteterapia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arteterapia. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de abril de 2020

Diecisiete, película sobre el aprendizaje, el cuidado y los vínculos

Cartel de la película Diecisiete de Daniel Sánchez Arévalo
¿Porqué si estás estudiando educación o arteterapia te gustará ver diecisiete?

Primero porque es una buena película sobre el aprendizaje, el cuidado y los vínculos que está muy bien contada. Es una historia que aunque no es real está muy pegada a la realidad. Es sensible y verdadera. La narración transita por el amor con mayúsculas, de la necesidad de amor del ser humano y cómo los animales, los perros en este caso son un vehículo que te puede llevar a ello. Del amor y del cuidado familiar, entre hermanos, de la abuela, del perro, de la importancia de los vínculos para sujetar la vida en los momentos en que parece que se desbarata y de cómo ese aprendizaje es importante, verdadero y sanador. 

Daniel Sánchez Arévalo director de Diecisiete (Netflix) cuenta que la historia surge de una noticia de terapia de reinserción con animales en un centro penitenciario. Empieza a investigar y descubre que eso sucede también en los Centros de Internamiento de Menores. A partir de ahí se asesora y documenta perfectamente con una especialista que ha trabajado en varios Centros de Menores que le ayudó en la escritura del guión e incluso cuenta con el apoyo de un fiscal de menores. Todo el arranque de la película está pegado a la realidad. Confiesa que pese a no tener nada de biográfico es la película que más le ha salido de las entrañas.

El protagonista de la película, que fue nominado actor revelación en los Premios Goya de 2020, es un adolescente excluido socialmente, que podría considerarse un friki con muchas dificultades de socialización, que se intuye puede tener un trastorno que no se menciona pero por lo que prácticamente nadie consigue acercarse a él. Está muy necesitado de ayuda y comprensión para integrarse y conectar con la vida en sociedad.

Para ampliar la información en este enlace una Entrevista al director
Muy recomendable ver la película, mientras aquí te dejo el trailer oficial:



martes, 17 de mayo de 2016

El hombre lobo, la niña loba y el amor a la diversidad

Con la clase del Máster de Arteterapia hemos visitado los talleres de Debajo del Sombrero que es una plataforma para la creación, investigación, producción y difusión de arte, donde sus principales protagonistas son las personas con discapacidad intelectual. Sus obras artísticas podrían estar consideradas dentro del denominado Art- Brut o arte marginal, son impresionantes todas, no sólo las que aquí comparto. Recomiendo visitar su web y redes sociales, en especial su blog. El colectivo cumple 10 años de vida y es un espacio privilegiado de libertad de creación artística. Quiero compartir mi experiencia allí con uno de los artistas:
José Manuel Egea, dibujo y fotografía
Me sorprendió ver la costura en la espalda del jersey verde. Una costura central de arriba abajo, era evidente, aunque, como siempre, hay que fijarse. Lola Barreda directora del colectivo nos acababa de presentar al artista José Manuel Egea quien dedica todo su trabajo a explorar la transformación del hombre- lobo, comparto aquí tres de sus obras. Nos explicó que él mismo experimenta esa transformación en sí, por lo que todos sus jerseys están cosidos, nos dijo, de arriba abajo y por delante y por detrás aunque su familia no está tan contenta por ello...
José Manuel Egea, escultura













José Manuel Egea, escultura en barro
Eso me hizo recordar la preciosa historia de la película de anime Wolf Children de Mamoru Hosoda, 2012. Sin duda la mejor que haya visto, no sólo por la historia, mezcla de fantasía y realidad, de narrativa impecable y de gran belleza plástica y visual, sino que también porque cuenta una historia conmovedora de respeto por la diversidad y de amor incondicional que se puede trasladar a muchos ámbitos cotidianos.

Wolf Children de Mamoru Hosoda
Las historias de los hombres-lobo son legendarias en muchas culturas. En general, son seres que asustan e infunden miedo porque con su transformación surge la ferocidad, la fuerza, y la astucia, qué habitualmente se cree que usan con maldad. Sin embargo, en la película la mirada sobre estas criaturas es diversa. La protagoniza una mujer contemporánea que se enamora de un hombre lobo bueno y tiene dos hijos con él, una niña-loba y un niño-lobo, a quienes cuida, protege y apoya para elijan su destino con libertad. La nobleza de los animales y de los lobos en particular contrasta con la de las personas. La inteligencia de la mujer en el cuidado y educación de sus hijos a través de su propio crecimiento personal, madurez y evolución hace que al menos sus dos hijos sobrevivan del peligro de extinción al que los seres humanos han sometido a esta especie. Esta mirada diversa desde la infancia es la que tenemos que fomentar para sobrevivir como especie.